La Vieja del Visillo – Palma

La Vieja del Visillo, un restaurante con mucho encanto frente a Las Ramblas de Palma

Encontrar restaurantes como este es precisamente una de las cosas que más me gusta de seguir descubriendo la gastronomía de Mallorca.

La Vieja del Visillo ha sido todo un descubrimiento.

Se trata del restaurante que abrieron en 2025 Mariona Bennàssar y Andy Iboleon, propietarios del grupo Kamaleónico, una propuesta gastronómica que algunos recordaréis porque ya os hablé de ella hace unos años. Os dejo aquí el artículo por si queréis echarle un vistazo (la carta y los precios pueden tener variaciones).

Además, cuentan con otro restaurante, El Marino Portitxol, que todavía tengo pendiente de conocer.

Una casa de abuelita con mucho encanto en pleno centro de Palma

Situado frente a Las Ramblas de Palma, La Vieja del Visillo dispone de una agradable terraza y un interiorismo que no pasa desapercibido. Su decoración recrea la casa de una abuela: cuadros, cortinas, paredes y pequeños detalles que te transportan a ese ambiente familiar de toda la vida.

Un guiño original, divertido y muy bien conseguido que aporta personalidad al restaurante y hace que la experiencia empiece mucho antes de sentarte a la mesa.

Una carta para disfrutar bocado a bocado

 

La carta resulta de lo más apetecible, con combinaciones que llaman la atención desde el primer momento. Una propuesta desenfadada, con influencias viajeras, técnicas de cocina cuidadas y protagonismo del producto local.

Después de darle unas cuantas vueltas a la carta, esto fue lo que elegí:

  • Gilda de pulpo braseado con cebollitas y pepino encurtido (3’80€). Unos deliciosos bocaditos de pulpo, muy bien cocinados y con ese punto de acidez que tan bien funciona en este tipo de aperitivo.

  • Gilda La Vieja: anchoa del Cantábrico, boquerón, queso y piparra del Norte (2’80€). Otra versión de este clásico que me encantó. Sabrosa, equilibrada, picante y muy apetecible.

  • Bravas viajeras de yuca, con salsa brava clásica de la casa y alioli especiado (12€). Estas bravas de yuca me fascinaron. Soy muy fan de este tubérculo y aquí consiguieron darle una textura crujiente y un punto de cocción perfecto. Un plato que repetiría sin dudarlo.

  • Tortilla vaga con gulas (15’50€). Me gustó mucho su textura, bien jugosa y «mocosita», y la combinación con las gulas funciona muy bien. Eso sí, deberían prestar un poco más de atención al sofrito y a la distribución del picante, porque en nuestro caso se concentró demasiado en un solo bocado. Por lo demás, una propuesta muy apetecible.

  • Taco de maíz con cangrejo de concha blanda, col lombarda crujiente, smash de aguacate y habanero y mayonesa coreana (8’50€). Probablemente, uno de los mejores tacos que he probado. Me encanta el cangrejo de concha blanda, pero aquí no se trata únicamente del producto: la combinación de ingredientes está muy bien pensada.

Mención especial para la tortilla de maíz, con una consistencia ideal, ni demasiado crujiente ni excesivamente blanda. Un bocado redondo.

  • Bocabrioche de solomillo de ternera gallega, alioli quemado, mantequilla de foie y aros de cebolla fritos (14’50€). Este fue el plato que menos me convenció. La carne no me pareció lo suficientemente tierna para acompañar un pan tan delicado y esponjoso. La combinación no terminó de encajarme y, personalmente, no sería una de mis elecciones si volviera.

  • Ensaimada muy crujiente, cremoso de albaricoques de Porreres y helado de almendras mallorquinas (8€). ¡Qué maravilla de postre! Fue todo un espectáculo. Una ensaimada crujiente, sabrosa y con una combinación de sabores que me pareció ideal. El cremoso de albaricoque y el helado de almendra mallorquina acompañaban a la perfección. Ya estoy deseando volverla a disfrutar.

Un servicio que también suma

El servicio estuvo más que a la altura. Nos atendió David, que nos aconsejó y asesoró de maravilla durante toda la velada. Estuvo pendiente en todo momento, con conocimiento de la carta y una atención muy cuidada.

Siempre es de agradecer encontrar profesionales que saben transmitir y recomendar lo que ofrecen. Sin duda, un punto más a favor de la experiencia.

¿Volvería a La Vieja del Visillo?

La Vieja del Visillo es una dirección que merece la pena descubrir en Palma, tanto por su ambiente desenfadado y original como por una carta que sorprende para bien.

Yo ya estoy deseando volver.


Dirección: c/Santa Magdalena, 1 · Palma (junto a las Ramblas)

Reservas: por teléfono 666 16 23 43 o a través de su web.

Horario: Abierto todos los días de 12h a 00h. Pero domingos sólo hasta las 18h.

Precio medio carta: 30-35€

Servicios: Dispone de terraza frente a las Ramblas. Ofrece menús de grupo.

(Artículo del 6 de noviembre de 2026)

 


Adictaalacarta

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