Bazaar Tapas restaurante – Palma

Los hermanos Gleb y Maxim abrieron hace un par de años, en la plaza d’en Coll (cerca de Plaza Mayor), un restaurante al que bautizaron como Bazaar. Fui poco después de su apertura, pero esta vez he vuelto con la excusa perfecta: nueva carta y nuevo chef al mando.

Y sí, os lo adelanto… el cambio le ha sentado de maravilla.

BENDITA REENCARNACIÓN

✅ Hay sitios que gustan y, cuando vuelves, te sorprenden aún más.

Volví a Bazaar tras el cambio en cocina, ahora con el chef Michael al frente, y la verdad es que lo encontré más afinado. Mantiene lo bueno que ya tenía, pero con platos más redondos y mejor equilibrados. De esos sitios a los que apetece volver.

Su ubicación y estética juegan ese papel de “imán para turistas” que a muchos locales nos hace dudar. Pero aquí va mi recomendación clara: no os dejéis llevar por la primera impresión. Porque detrás hay cocina seria, bien ejectada, con buen producto y que merece mucho la pena.

LO QUE PROBÉ… Y LO QUE VOLVERÍA A PEDIR

El arranque fue con un Gazpacho de sandía de cortesía con aceite de albahaca: fresco y ligero. Un sorbito que entra solo y abre el apetito con elegancia.

  • La focaccia con mantequilla de anchoa y hierbas (9€), con ralladura cítrica y tomate picante, se termina de montar en mesa calentando la mantequilla. De esos platos que no negocias: repetiría sin pensarlo. Cada bocado fue placer puro. ¡No dudéis en pedirlo!

  • El steak tartar sobre pommes Anna con Mahón curado (15€). Delicioso. Eso sí, más para disfrute individual que para compartir.

  • El tartar de gambas de Sóller con caviar (24€), acompañado de ese mosaico de fresa, cereza y aceituna con salsa de miel y mostaza de naranja, es una combinación atrevida… con un pero: si mezclas todo, la salsa se impone demasiado. Mi consejo: dosifica, deja que la gamba respire siendo ella la protagonista del plato.

  • Los langostinos jumbo con salsa Tom Yum (26€) fueron uno de los grandes momentos de la cena. Potentes, aromáticos, con ese punto tailandés que los eleva sin disfrazarlos. ¡Puro espectáculo de sabores, 100% recomendable!

  • Y el solomillo Rossini (36€)… aquí hay platazo. Espinacas a la crema, foie gras sellado, demi-glace de vino tinto y trufa, y la trufa fresca rallada en mesa coronándolo todo. Redondo, sabroso, elegante. De esos platos que justifican la visita por sí solos. Placer en estado puro, no salgáis de aquí sin probarlo.

POSTRES

  • El pastel de miel con pistacho (12€) está correcto, bueno, pero sin ese punto memorable del resto de la carta.

  • El strudel de manzana y pera (12€), con mousse y helado de vainilla bourbon, tiene muy buena base, pero ojo con el acompañamiento: en mi caso lo sirvieron con helado de fresa y eclipsaba completamente la fruta. Si no hay vainilla, casi mejor prescindir del helado.

Mención especial para Singh, que llevó la mesa con cercanía y muy buen criterio. Se agradece cuando el camarero sabe guiarte.

✅ El local es precioso, con una decoración cuidada y una terraza que, aunque da a la entrada de un parking, tiene algo especial. Sentarte ahí te obliga a mirar la plaza con otros ojos. Detalles en las fachadas que pasan desapercibidos… hasta que paras y los admiras…

Hay sitios que necesitan tiempo para encontrarse. Bazaar parece haberlo hecho. Y ahora sí, merece que volvamos.


Dirección: Plaça d’en Coll, 3 • Palma

Teléfono: 971 42 51 63 . Reservas también online. 

Horario: Abierto todos los días de 12h a 23h.

Precio medio carta: 40-45€ p/p

Servicios: Terraza. Copas.

(Artículo del 10 de abril de 2026)


Adictaalacarta

Esta entrada todavía no tiene comentarios…

Siéntete libre de dejar un comentario sobre esta entrada ;-)